ENIGMA 900: Mi Propia Experiencia con el Viaje Astral
Enigma 900

19 septiembre 2009

Mi Propia Experiencia con el Viaje Astral

Por: Pilar López Bernués
Colaboradora de Enigma 900 en Barcelona, España

ARTICULOS ENIGMATICOS
Era muy joven cuando descubrí los libros de Lobsang Rampa (sí, lo sé: ese cuestionado y vapuleado personaje). En aquellos momentos la religión que me enseñaron en el colegio y en casa no me satisfacía, no resolvía mis dudas, y leyendo a ese señor conseguí ampliar mis horizontes y ver más allá… No sé quien fue Rampa en realidad ni me importa, porque a mí me interesa más el “contenido” que el “continente” y ese contenido dio un giro de 180º a mi vida, respondió a mis preguntas y dio sentido a infinitas cuestiones (injusticias incluidas) que me preocupaban.
Leyendo a Rampa, y muy especialmente su libro USTED Y LA ETERNIDAD, que es una especie de curso para aprender, pensé que eso de los viajes astrales tenía que ser “una caña”. Y creí en ellos desde el primer momento porque me parece de una lógica aplastante afirmar que un ser humano, con TODOS sus conocimientos, experiencias y sentimientos es algo más que los 27 elementos químicos que componen su cuerpo. Y ya dijo Einstein esa famosa frase de: “La energía no se crea ni destruye, sólo se transforma”.
Durante años intenté viajar al astral sin conseguirlo. Llegaba a un estado de relajación muy profundo pero en el momento de ir más allá algo me detenía (supongo que un temor implícito) Llegué a notar que flotaba, pero en esos momentos me invadía un ligero mareo en la cabeza y volvía atrás una y otra vez… Hará cosa de dos o tres años, mi marido y yo estábamos pasando unos días de vacaciones en una pequeña población de la Costa Brava. Uno de esos días me fui a dormir antes que él, pero pese a estar cansada y tener sueño no lograba dormirme, entonces decidí probar de nuevo lo del “viaje astral”. Me relajé y cuando empecé a sentir el conocido mareo que siempre me había echado atrás decidí continuar… Pasé de esa sensación y pensé: ¡Allá va!
Me encontré de pronto, 100% consciente, en algún lugar que no supe identificar. Era una ciudad (yo diría que turca). Volaba a ras de suelo y mi preocupación era reparar en los rótulos de las tiendas y en cualquier cosa que pudiera servirme como pista… De pronto, mi marido entró en la habitación en la que yo “dormía” y me dijo algo. Sé que pensé: “Diablos, ha despertado mi cuerpo, volveré ipso facto y no recordaré nada”. Efectivamente, me desperté, pero con la conciencia muy clara y la convicción de que había logrado mi primer viaje astral. En cuánto respondí a mi marido y él salió de la habitación decidí que iba a regresar al lugar en el que estaba… ¡Y lo conseguí! Seguí dando vueltas por la ciudad, mirando ávidamente todo lo que tenía delante y sintiéndome más real y consciente que en la vida cotidiana. Tras vagar sin rumbo me hallé en lo que parecía un mercadillo al aire libre, lleno de tenderetes diversos. En esos momentos, sentí que mi cuerpo iba a despertar de forma definitiva y, rápidamente, traté de memorizar lo que tenía enfrente: Era un puesto de libros y periódicos y conseguí ver la fecha de uno de los últimos: 1942. Como aquello era un mercadillo ambulante, pienso que ese puesto en concreto vendía material antiguo, eso no lo sé, pero ya no pude investigar más porque mi cuerpo me reclamó y desperté en la cama del apartamento con las primeras luces del día.
Ese despertar rápido borró la mayoría de datos que yo recogí en mis dos “viajes” al mismo lugar, pero no pudo eliminar la experiencia y la certeza de que viví por espacio de unas horas plenamente consciente fuera de mi cuerpo, saboreando una realidad absoluta y sintiéndome YO, en todos los sentidos. Lo que más me impactó (y lo sigue haciendo) es ese pensamiento que me invadió cuando “supe” estando “por ahí” que mi marido iba a despertarme al poco de haberme acostado y que mi yo astral sería succionado de inmediato hacia el cuerpo y quizá perdería el recuerdo de la experiencia; pero lo más sorprendente (para mí) fue abrir los ojos, responderle a él y volver de nuevo al lugar en el que estaba.

Lamentablemente, el “impacto” de regresar por segunda vez ha borrado de mi memoria TODO lo que leí con avidez (rótulos, nombres de calles…) pero la experiencia la recuerdo como algo mágico y exquisito. Vagar sin las ataduras del cuerpo físico es indescriptible. Confieso que alguna que otra vez he intentado repetir el viaje pero me he dormido o me he vuelto atrás al notar ese ligero mareo. Hay que ser constante, estar relajado y tirar “palante”, y en estos momentos de mi vida lo tengo difícil, pero lo que viví está ahí, lo recuerdo y me llena enormemente poder constatar que somos más que un simple cuerpo físico compuesto por 27 elementos químicos.
FOTOGRAFIAS Y VIDEOS INEXPLICABLES, INVESTIGACIONES, PUBLICIDAD E INFORMACION... FAVOR DE CONTACTARNOS: mundoenigma900@gmail.com

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

hola!!!
parece interesante, puedes recomendarme algun libro??
y la imagen de la chica desdoblandose a q libro pertenece?
si pudieras contestarme te lo agradeceria mi correo es roa_gch_ma@msn.com

3:26 PM  
Anonymous Anónimo said...

es hermosa tu experiencia, sigue haciendolo hay trabajo por hacer cuando lo logras, yo no lohe logrado pero estoy en los intentos por lograrlo, hay mucho por hacer cuando se logra ir al astral

11:21 AM  
Anonymous Anónimo said...

Buenas, estoy tratando de realizar un viaje astral y me pasaron cosas parecidas pero no se si realmente es esto... dejo mi msn gonzah.-@hotmail.com graciasss, besoteee!

6:17 PM  

Publicar un comentario

<< Home